jueves, 20 de agosto de 2009

Cerámica

En cerámica ejercito la paciencia, reto no muy sencillo para gente ansiosa como yo.

Al principio llevaba una idea y pensaba que me iba a salir exactamente como yo la tenía en la cabeza. Y no. No es tan sencillo. Va saliendo lo mejor que puedo...lo cual dista bastante de la perfección imaginada. A medida que uno va aprendiendo las cosas van mejorando. Es cuestión de tiempo y experiencia. De tener paciencia.

A veces no se puede trabajar la pieza porque está demasiado húmeda y para que no se deforme hay que dejarla secar un rato al aire libre. Otras veces, le falta humedad y para que no se rompa, hay que rociarla con agua y dejarla dentro de una bolsa para que la absorba.
Y hasta que el barro no esté en su punto justo, lo mejor es esperar. Tener paciencia.

También me pasa que pienso que la pieza ya está lista y la profe me muestra un millón de pequeños defectos por arreglar, alisar, suavizar. Y tiene razón. Por más que ya quiera verla terminada, tengo que reconocer que le falta. Seguir con el detalle fino, con paciencia.

Una vez terminadas las piezas van al horno, a veces esmaltadas, a veces no. En todos los casos sufren un cambio radical y se van acercando a lo que sería la pieza terminada.

El tema es que no siempre vuelven cuando uno las espera. La profesora se las lleva para el horno y a veces no llegan a entrar, porque hay muchas piezas...o demasiado pocas para que se justifique prender el horno. Otras veces entraron al horno, pero quedan en la casa de la profe porque no podía traer tantas al taller.
Y más allá de preguntarle cómo quedaron, rogando que la respuesta sea "no se rompieron" no hay mucho más para hacer. Esperar a la próxima clase - mañana- a ver si esta vez sí llegan.
Tener paciencia.

5 comentarios:

Mária dijo...

Llegó mañana (o sea hoy) y se pasó la clase para el martes...así que tampoco pude ver a mis dos nuevas creaturitas.
Lo de la paciencia era en serio...

Horacio dijo...

A mi pasa que puedo tener en la cabeza toda La Traviata, música y letra, y al momento de cantar el sonido que emito es peor que el de la hiena. Por más paciencia que tenga siempre me pasa lo mismo.

elsa.com dijo...

Tu mamá también es MUUUUY ansiosa y se le hace difícil esperar y ver que las cosas no salen como las había imaginado.Pero con esforzada voluntad se van logrando ciertos resultados bastante buenos. ¡A seguir ejercitando la paciencia y nos vamos a encontrar con lindas sorpresas!
Elsa.

Mária dijo...

Dice el diccionario de la RAE
paciencia. (Del lat. patientĭa).
1. f. Capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse.
2. f. Capacidad para hacer cosas pesadas o minuciosas.
3. f. Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho.

...qué dificil, no?

vanesa dijo...

solo me cabe agregar, que me seria imposible lograr una hazaña tan enorme y aplastante como adquirir paciencia, ya que para ello primero deberia tener paciencia o animo de soportar o padecer lo suficiente para poder empezar a adquirir tan enorme virtud...en concluc(s)ion recordarme nunca apuntarme a clases de ceramica. Ya tengo telefono espero pronto llamado desde BA o sino un numero fijo donde llamarte. Te quiero.