lunes, 31 de enero de 2011

Chiapa de Corzo

Este pueblo, además de una plaza con una glorieta en forma de corona de la reina de españa, una iglesia al lado del río y una feria de atracciones ambulantes, no hay nada.




 
Y encima la feria, se estaba yendo.

sábado, 29 de enero de 2011

Cocodrilo de plástico

Cerca de San Cristóbal de las Casas se encuentra la entrada al Cañón del Sumidero, que es un cañón de paredes bien altas -algunas dicen que llegan a los 1000 mts de altura- por donde corre el río Grijalva.
Como corresponde, tomé una lancha para recorrerlo, donde me sacaron la primera foto del viaje (claro, esto de viajar sola hace que las fotos propias sean esacasas) que comparto en este momento.


Lo más significativo del paseo - además de la belleza natural y la pena por las botellas de plástico que abundan, arrastradas por el viento y la lluvia- fue la rauda maniobra que el lanchero dio para llevarnos a ver un cocodrilo y ganarse su propina.
El asombro incial se fue convirtiendo en escepticismo al ver al inmóvil cocodrilo, en medio de un basural de botellas, con la boca abierta en una posición bastante falsa y y al darnos cuenta de que tenía la nariz medio deformada, como si lo hubieran amarrado por ahí.
La conclusión, casi inmediata, que sacamos los más despiertos, extranjeros todos, es que era un pobre cocodrilo embalsamado puesto ahí para embaucar a los turistas.
Obvio.

Hasta que el pobre cocodrilo, molesto porque un montón de gente lo miré tan fijo y tan de cerca,  cerró la boca y se metió al agua y... nos dejó a nosotros con la boca abierta.


(este es el pobre cocodrilo en su segunda o tercera aparición...se ve que tiene arreglado un par de cambios de vestuario con el lanchero, jejeje)

miércoles, 26 de enero de 2011

Por favor

que alguien me explique cómo es que no había probado el MOLE hasta hoy ?????
Simplemente delicioso.

Pueblo Mágico

Así  llaman a San Cristóbal de Las Casas.

Cuando uno llega al mediodía no la encuentra.
Los colores, pálidos con el sol tan fuerte.
Las expectativas empequeñecen la realidad.
La ciudad resulta esquiva a los ojos recién llegados.

Pero cuando baja el sol y cae la tarde,
uno encuentra la peatonal,
y se deja llevar por las callecitas,
uno baja la guardia
se entrega
entonces,
la magia del pueblo aparece.

Receta

Para curar el espanto

2 velas chicas de 3 por 10 centavos color blanco
1 vela chica de 3 por 10 centavos color oro

(del centro de estudios medicinales mayas)

martes, 25 de enero de 2011

Chiapas

" Y miren lo que son las cosas,
para que nos vieran nos tapamos el rostro;
para que nos nombraran nos negamos el nombre;
apostamos el presente para tener futuro;
y para vivir...morimos."

(Subcomandante Insurgente Marcos)

lunes, 24 de enero de 2011

Cambio de aires

"(...) lo cierto es que notó, sumamente sorprendido, una curiosa expansión interna, algo así como un desasosiego impulsor, una apetencia de lejanías juvenil e intensa, una sensación tan viva, nueva o, al menos, tan desatendida y olvidada hacía tanto tiempo que, con las manos a la espalda y la mirada fija en el suelo, permaneció un rato inmóvil para analizar la sensación en su esencia y objetivos.
Eran ganas de viajar, nada más; pero sentidas con una vehemencia que las potenciaba hasta el ámbito de lo pasional y alucinatorio"

(de Muerte en Venecia de Thomas Mann)

Amigos, parto para el sur.
En mis tierras el sur es sinónimo de frío, de pinos y montañas.
Acá es sinónimo de edén, de selva y playas.

Con apenas mi bolso amarillo (que no es mío en realidad), un par de libros, muchas recomendaciones  y mi cámara (desesperada por disparar) parto.
A chiapas voy y me llevo conmigo.

jueves, 20 de enero de 2011

Ciudad de México

La semana empezó sin otro plan que contactar a los amigos y hacer un par de cosas que me habían quedado pendientes y otras que quería hacer por última vez, como ir a mi amado tianguis de la calle pachuca a comprar guayabas y mangos.

El martes, la última sesión de beauty  me llevó a  polanco,  y por eso me encontré recorriendo la avenida masaryk de una punta a la otra, acortando camino por los bosques de chapultepec, disfrutando sus ardillas por esa calzada que tantas veces anduve. Caminando también atravesé la condesa y sus calles tan mías para llegar finalmente a la escandón, donde unos buenos amigos me prestan su casa mientras ellos están en buenos aires.

El miércoles una vieja cámara de fotos me hizo tomar el metro para llegar a la calle donceles y - cómo no hacerlo - aproveché la ocasión para dar una caminadita por las calles del centro histórico, estridentes, bizarras, alucinadas. Como no podía ser de otra manera llegué hasta el zócalo y por única vez en tres años lo volví a encontrar vacío, imponente, desmesurado como la primera vez que lo vi y me voló la cabeza. Y sentí que era su forma de despedirme. Y me llenó de alegría. Y ya que estaba entré al palacio nacional y volví a deslumbrarme con los murales de diego rivera y la enormidad de los espacios y el peso que las instituciones y el concepto de patria tienen en este país.

A la tarde, para llegar a un almuerzo en las lomas de chapultepec,  reviví el tráfico agotador de un día cualquiera, volví a manejar mi querida camio y me reencontré con mi amada bici y pensé que qué feliz me harían ambas en buenos aires. Y fui al super, y fui al banco, y hoy fui de compras a ver si encontraba algo en las rebajas de enero y al mediodía fui a mi último facial con laurita, que cómo la voy a extrañar.


Hacer vida cotidiana con la conciencia de la finitud. 
Lo cotidiano ahora es otra cosa. 
Y estos son los últimos resabios de familiaridad que me quedan de mi vida de acá, la de antes.

Revisitando los lugares queridos, sin querer y casi sin darme cuenta, empezó mi despedida.


miércoles, 19 de enero de 2011

Síntomas

Manos secas.
Labios secos.
Piel seca.
Ojos que pican.
Nariz que gotea.
Narinas que se paspan.
Cara tirante después del baño.
Cara incendiada después del sol.
Pulmones que no dan abasto al subir rápido una escalera.

Mi cuerpo se desacostumbró a la altura y al smog.
Mi cuerpo, que llegó al DF más rápido que mi corazón,
se va a adaptar en un par de días.

Mi corazón, quién sabe?

lunes, 17 de enero de 2011

Función Despedida

Hace 10 meses dejaba la ciudad de méxico sin saber que me estaba yendo del todo.
En este tiempo pasaron muchas cosas.
Ya no vivo acá.
La vida que tenía me resulta tan familiar  y tan extraña a la vez.

Este viaje, que empezó ayer, es mi forma de despedirme de esta tierra tan querida.
Es cerrar un ciclo.
Implica, también, un nuevo comienzo.