viernes, 29 de agosto de 2008

Fin

Y así como termina esta semana, terminaron nuestras vacaciones (previa pasada final por Madris donde volvimos a disfrutar de la grata compañía de nuestros amigos madridmorantes).



Volvimos al DF, no sin cierta alegría de volver a casa.
Tuvimos que volver al yugo laboral, más pesado que nunca.
Y y como ya estamos agotados otra vez...mañana nos vamos a descansar el fin de semana a TEPOZTLAN !!!

ORALE, se vienen las historias de méxico otra vez !!!

martes, 26 de agosto de 2008

Roma, la populosa

Ya iba quedando poco de las vacaciones cuando llegamos nuevamente a roma, después de haber tomado ferry de capri a nápoles y tren de nápoles a roma.

Esta vez la relación calidad-precio del hotel estuvo mucho mejor, aunque como era de esperarse tuvimos nuestro little inconvenient al llegar, ya que en las 6 cuadras que formaban el camino de la estación al hotel se puso a llover y llegamos un poco mojaditos y enojaditos, je je.

Y como teníamos un día y medio en roma, decidimos recorrer en una maratón turísitca todos los hitos romanos imposibles de no visitar, que inacete había dejado de visitar en su primera vez en roma ( y que yo ya conocía, porque con valu habíamos -aplicadamente - ido a todos).

Así fueron: museos vaticanos (carísimos) sólo para ver la capilla sixtina (horriblemente atestada), castel santangelo, piazza navona, monumento a vittorio emanuelle, centro histórico, panteon, helado en la que dicen es la mejor heladería de roma ( JA! no entienden nada de helados), fontana di trevi, piazza spagna, bla, bla, bla.






Todos estos hermosos lugares RECONTRAREPLETOS de hordas de turistas en contingentes siguiendo a las banderitas de los guías. Muy molesto. Demasiado gente. NO NOS GUSTA LA GENTE (lo decimos nosotros que somos alelíes, je je).

lunes, 25 de agosto de 2008

Más Capri y Anacapri

No queda demasiado más para contar de la Isla de Capri y sus dos ciudades principales:

- Anacapri (en la parte de arriba) elegante y más tranquila, y con magníficas vistas del resto de la isla:




y Capri (abajo) muy chuchi ella, más céntrica y shoppinera:





Pero como no quería dejar de compartir con ustedes algunas fotuquis de estos lugares, me di el gusto.
Mañana seguimos con roma, última parada antes de pegar la vuelta.

miércoles, 20 de agosto de 2008

La Grotta Miracolosa (no, en realidad no, pero rima)

Ah, la vita é bella e la grutta.... azzurra !!!!
Después de la aventura náutica decidimos vender el yate y dirigirnos hasta la Gruta Azul en colectivo (...así nos mezclamos un poco con el popolo y experimentamos qué se siente, vio? ).

La Grotta Azzurra es una cueva marina que tiene una apertura parcialmente sumergida en el mar. Se comenta que los emperadores romanos la usaban como baño privado, qué tul? (esto lo saqué de wikipedia).



Para variar estábamos un poco jugados con el tiempo, porque hay una hora, cerca de las 3 de la tarde en que sube la marea y ya no se puede entrar más. Nosotros llegamos 2 y media y la entrada a la cueva que quedaba fuera del mar tendría en ese momento unos 60 cm de alto. CHAN.



Por fortuna, como los botieri hacen lo que sea por unos euros (que se pagan a una típica mafia napolitana que instalada en un barquito controla todo el business) se pudo entrar (no sin cierto julepe para ser honestos), eso sí casi acostados en el bote, par no rebanarnos las cabecillas.

En el interior de la gruta el mar parece estar iluminado por debajo del agua con un magnífico color azul. Esto se debe a OTRA apertura en la gruta, completamente sumergida y situada en la parte inferior de piedra caliza que permite la entrada de la luz del sol iluminando el agua desde abajo (esto también es wikipedia ® je je).





La verdad que eso de estar en un bote en el interior de una cueva, todo silencio, todo oscuridad y ver los reflejos del agua azul turquesa, ver casi brillar la mano que metimos en el agua, escuchar la resonancia del botieri cantando, es una experiencia sobrecogedora.

Y así, medio temblando, un poco de emoción, un poco de susto y otro de frío, salimos felices de la gruta.

Como con lo del desierto no nos había ido muy bien, poder entrar a la Gruta Azul era como un duelo personal entre la naturaleza y nosotros. Sin dudarlo esta vuelta pudimos decir....PRUEBA SUPERADA !!!!

domingo, 17 de agosto de 2008

Capitán Nacho y Cía

La famosa isla de Capri, con su célebre Gruta Azul, fue nuestro próximo destino, al cual partimos al día siguiente después de haber dejado nuestro palacete principesco, no sin cierto pesar.

Yo había escuchado una conversación ajena donde un turista le comentaba a otro que había recorrido la isla en una lanchita que te alquilaban por un par de horas, aún cuando no tuvieras licencia de manejo náutico. Me parecía raro eso de que te alquilaran una lancha sin saber manejar, pero a la vez interesante poder estar sin turistas alrededor por un buen rato y dar vueltas a nuestro total antojo... así que con esa idea arribamos al puerto de Capri, para ver qué tan cierta era esta cuestión.


Estos italianos están TOTALMENTE LOCOS...porque era LA PURA VERDAD !!!!
Y nosotros más locos que ellos que nos embarcamos (esta vez sí literalmente) en semejante aventura, sin tener la menor experiencia en navegar a mar abierto. Pero ustedes nos conocen, nos gusta el peligro, je je.

Nos habían asegurado que nos daban una pequeña lección de cómo manejar y un mapa con los lugares de interés a visitar, que era sumamente seguro y que si había mucho viento....mejor volviéramos.
Así que muy confiados, nos hicimos a la mar, el Capitán Nacho y toda su tripulación (yo).




De más está decir que la lección nos la dio un africano que hablaba el peor inglés de la historia, en el mapa no encontrábamos ninguna de las referencias que estaban descriptas y cuando dimos vuelta a la primera curva y nos pusimos en la dirección del viento el barquito parecía una montaña rusa !!!!
Definitivamente la cuestión no se estaba comportando como la habíamos imaginado.
Primero la tripulación que sufría de pánico marítimo y después el Capitán que no se sentía demasiado seguro de su experiencia para capear huracanes decidieron que era mejor pegar la vuelta.

Y aunque algo apenados por no poder dar toda la vuelta a la isla, decidieron visitar el lado sureste que estaba más protegido del viento.
LO BIEN QUE HICIERON, porque ahí sí que empezaron a disfrutar.

La brisa marina, el agua azul turquesa, la vegetación desbordando los acantilados, el sol, un mar tranquilo.
En ese momento no existía nada más en el mundo que nosotros y NUESTRA lancha.
Si hasta me animé a tomar el timón...(seamos sinceros, para la foto, no más, eh).



En una especie de bahía, tiramos el ancla y nos dimos nuestras buenas zambullidas en un agua cuasi congelada, pero que nos supieron a gloria.



Nos habíamos olvidado del viento, del susto y de cualquier contratiempo.
Tener yate propio FUE MARAVILLOSO !!!!!!!!!!!!!!!!!

jueves, 14 de agosto de 2008

Amalfi

Sí, como los alfajores.
Fue nuestro destino al día siguiente. No estábamos seguros de ir porque si ya a Positano habían sido 45 minutos de camino sinuoso, a Amalfi eran otros 45 minutos más del mismo camino, lo que me hacía temer por mi salud mental y estomacal ( 3 hs de viaje en un día de verano era como mucho).
Pero como valientes explorados, nos embarcamos (o nos encolectivamos) a la aventura.

En cuanto nos descolectivamos del mareador viaje, nos fuimos derechito a la playa donde pasamos casi toda la tarde.



Yo todavía tenía intenciones de ir a un pueblito arriba en la montaña que se llama Ravello, pero cuando inacio me aseguró que no me pensaba acompañar, desistí al ver otra hora de no playa que se me iba a escurrir entre ida y vuelta.

Así que cuando nos dio hambre nos fuimos a comer algo por ahí y dar una vueltita de la ciudad, que por alguna razón desconocida, estaba llena de grupos de adolescentes en viajes de egresados, estudios o algo similar. Tiene una calle principal como muchos negocios de souvenirs y una catedral muy rara para la zona, como si la hubieran hecho para Florencia y se hubieran equivocado de destino al ensamblarla.



De alguna forma, Amalfi es como la carlos paz de la costa amalfitana, un poco más grande, un poco más popular, un poco menos encantadora. Ojo, esto no quiere decir que no sea muy linda, sólo que un poco menos glamorosa.



Para la vuelta, tuvimos la brillante idea de volvernos en ferry en vez de colectivo, con lo que fue una vuelta marítima, distinta y más rápida.
Y sí, a veces funciona la neurona, je je.

lunes, 11 de agosto de 2008

Positano

Ah no, no saben lo que es este lugar !!!!! Es un pueblito muy top enclavado en un acantilado de la montaña que va descendiendo hasta el mar.
Había sido fuertemente recomendado por i miei zuoccheri y es en verdad altamente recomendable. Es más, es HEEEEEEEEEEEEERRRRRRMOSO !!!!!!!!!!!!!!!!

Como no estábamos motorizados, fuimos en micro. Ya empieza bien, porque tiene que cruzar una especie de cerrito para ir de Sorrento a Positano, entonces la primera parte del camino va subiendo y tiene vistas muy lindas de la bahía de Nápoles. Una vez cruzado el cerrito, es todavía mejor, porque va bordeando el mar pero desde unos 200 m de altura, con lo que el paisaje es maravilloso.
Eso sí, un poco curvado el camino (estómagos sensibles, abstenerse).

Cuando nos bajamos del micro no podíamos creer lo lindo del pueblo. Es chiquito así que se recorre en un ratito, pero es muy pero muy pintoresco.




Después de dar unas vueltas nos sentamos a comer unos jamoncitos en la vereda de un barcito, desde donde teníamos ...ESTA VISTA !!!!!!




Y por último, como si lo anterior, no hubiera sido suficiente, ya borrachitos de las birritas ingeridas, nos fuimos a la playita, a dormir nuestras buenas siestas en las reposeras y bajo las sombrillas naranjas que se aprecian a continuación.


Todas las piezas de la felicidad estaban en su lugar.